Se denomina solenoide a la bobina que, por su diseño, genera un campo magnético de gran intensidad. Esta bobina, de forma cilíndrica, cuenta con un hilo conductor que está enrollado de forma tal que la corriente provoca la formación de un campo magnético intenso. Cabe mencionar que en su etimología encontramos la unión de dos términos de origen griego que pueden traducirse como «en forma tubo», lo cual se condice con el aspecto del solenoide.
A través del hilo conductor del solenoide circula la corriente y se genera el campo: mientras más extensa sea la bobina, más uniforme resulta el campo en su interior. De acuerdo con el núcleo, el solenoide puede actuar como electroimán.
Podemos encontrar solenoides en los automóviles. El solenoide de arranque del vehículo, cuando se gira la llave, se acopla al motor de arranque a través de un eje y logra generar el movimiento necesario para que el motor gire.
Este solenoide, por lo tanto, recibe corriente cuando la llave gira; dicha corriente comienza el procedimiento para forzar el arranque, incluyendo acciones sobre un émbolo, un piñón y el cigüeñal del motor. Una vez que el motor empieza a girar, la reacción del combustible le permite generar su propia energía. De esta manera, deja de ser necesario el giro del cigüeñal.
Cabe destacar que, cuando la llave pasa de “inicio” a la posición de “encendido”, se produce la desactivación del solenoide. Esto quiere decir que la bobina cilíndrica deja de enviar corriente al motor de arranque.
El beneficio más destacado del uso del solenoide se puede
apreciar al realizar ciertos experimentos del campo de la física, y es la
uniformidad que ofrece, como se menciona en párrafos anteriores. Por otro lado,
también tiene algunas desventajas, como ser que no puede generar un campo
magnético elevado si no se cuenta con un sistema de refrigeración y un equipo
de elevado coste económico, y que resulta menos directo que las bobinas de
Helmholtz.
tomado desde:

No hay comentarios.:
Publicar un comentario